"Los Pobladores" Introducción Histórica
la Re-fundación de Chile y la construcción de una república democrática y popular con perspectivas al socialismo.
Primero debemos entender que pobladores son aquellos sectores que pertenecen a un pueblo, que forman parte de uno y juntamente con su grupo, buscan las formas de sobrevivir; por ende, desde que se establecen las primeras poblaciones humanas, surgen quienes formaban parte de ellas, los pobladores.
Los pobladores surgen con inmediatas dificultades y con nítidas diferenciaciones de clases; en explotados y explotadores, jefes y peones.
En Chile, prístinamente el territorio estuvo habitado por numerosos pueblos autóctonos, naturales de estos rincones, llámese mapuche, likan antai, kaweskar, selknam u otros. Estas culturas tenían sus propias formas de vida, muchas de ellas en sociedades menos estratificadas, donde no se reconocía un poder central. Ejemplo de ello es la cosmovisión mapuche, que se organizaba en rewes y aylla rewes.
El asalto territorial y la imposición de sociedad por parte del imperio español, cambiará de manera radical la vida de los pueblos de este territorio, si bien la mayoría de la población mapuche se establecerá con poca modificación al sur del Biobío, la generalidad de los pueblos adoptará obligatoriamente la organización propuesta por los gobernadores españoles. Los peninsulares gozarán de todos los derechos sobre todo los de poder, los naturales serán postergados o esclavizados, los criollos verán mermados sus derechos políticos y los mestizos son quienes padecerán las mayores discriminaciones y prontamente vivirán atropellos que los marginarán de la sociedad siendo empujado a un abismo de segregación, de postergación donde muchos de ellos deambularán en busca de trabajo. Los gañanes, como se les llamaba, estaban invitados siempre a vivir por fuera de la sociedad con todo lo que ello significa.
Los mestizos recientemente descritos, los naturales, principalmente mapuche, algunos criollos empobrecidos, formarán el sector popular, el sector de los explotados, el sector que se resolverá a luchar por sus derechos.
La Guerra de la Independencia liderada por la burguesía criolla no habría tenido éxito de no contar con la ayuda y sacrificio de los sectores populares, fueron ellos quienes derramaron su sangre, fueron los pobres de Chile quienes se presentaron en el campo de Batalla. La aristocracia mandaba a sus peones a luchar en una guerra que sólo traería beneficios para la propia aristocracia. El triunfo independentista lleno de esperanza a los sectores populares, pero por breve tiempo, las reformas que les favorecían tomadas en el gobierno de un progresista O'Higgins, alertaron a los sectores más conservadores y clericales de la aristocracia, e incluso a los liberales que vieron riesgo en las políticas propuestas, por ello, la abdicación de O'Higgins no sólo significó desórdenes políticos para la nueva república, además dio paso a la descarada y desvergonzada discriminación hacia la mayoría de la población, hacia el pueblo de Chile. Tan así fue, que muchos aristócratas consideraban la esclavitud como un derecho de propiedad.
Las primeras luchas fueron de orden político y social, no así económicas, la lucha económica la había librado y ganado la burguesía al imponer el liberalismo que le aseguraba el enriquecimiento. Las luchas políticas entre liberales y conservadores se centraba en el rol protagónico de la Iglesia Católica, los conservadores querían imponer un estado confesional donde la Iglesia cogobernara cuestión que provocó la oposición de liberales y de liberales radicalizados como fue la Sociedad de la Igualdad dirigida por Francisco Bilbao.

El descubrimiento del mineral de plata de Chañarcillo va a desatar una nueva y enorme contradicción, hará surgir nuevos magnates como las familias Edwards, León y Gallo, por nombrar algunas. Pero no sólo aparecerán nuevos ricos, sino que además miles de explotados que trabajarán y harán producir esos centros mineros, ya que el trabajo es lo único que produce riquezas. El siglo XIX nos trae en su recta final el auge del salitre y con ello la superexplotación de obreros chilenos, peruanos y bolivianos. La Guerra del Pacífico que debió llamarse guerra del salitre, centró sus beneficios a capitales extranjeros mayoritariamente y a la creciente alta burguesía criolla, además del más beneficiado, John Tomás North, inglés considerado el rey del salitre. El auge del salitre dio grandes dividendos a los ricos y enormes tristezas a los pobres. Masas de obreros se irán a vivir al norte dejando a sus familias en la mayor de las incertidumbres; el salitre era oro blanco para los ricos y pólvora negra para los pobres. Bastaron dos acontecimientos a nivel mundial para que el salitre perdiera su linaje, la caída de la bolsa de Nueva York, cuando Estados Unidos era el principal comprador, y la creación de salitre artificial por parte de los alemanes. El salitre se vino a pique, los inversionistas extranjeros "se vistieron y se fueron" dejando como muestra de museo sus mansiones y ostentaciones de piscinas de acero, manillas de oro y escaleras de mármol. Por otro lado, el obrero del salitre que había protagonizado luchas y huelgas, que había pasado hambre y humillaciones, emprendió hacia las ciudades, hacia Santiago principalmente a continuar con su vida repleta de miserias.
El continuo traslado de la gente a los centros urbanos genero una sobrepoblación en Santiago originando graves crisis sociales, este fenómeno que los historiadores han llamado "cuestión social" visualizó la enorme pobreza de la población chilena, demostrando los enormes niveles de explotación hacia pobladores y trabajadores. Una de las principales dificultades fue la habitación obrera, sencillamente los pobladores no tenían techo, se fueron proliferando los rancheríos y conventillos, los primeros eran construcciones más que ligeras hechas con latas palos y cartones en las afueras de las ciudades, los pobladores de estos rancheríos se ayudaban con pequeños huertos que regaban mediante acequias de regadíos; estas acequias eran su fuente de agua. Los conventillos estaban insertos en las ciudades, se trataba de sitios con varias casetas tipo mediaguas donde vivían varias familias que debían compartir un baño y una fuente de agua. La organización de los trabajadores y los pobladores, sus protestas y huelgas, dieron paso a una serie de leyes sociales que los gobiernos obligadamente concedieron con el fin de detener la movilización, así surge la ley de habitación obrera de 1906, durante el gobierno de German Riesco, esta iniciativa se tomó como modelo la legislación francesa de habitaciones baratas. Si bien eran más elaboradas que las construcciones de los conventillos y rancheríos tenían limitaciones, el acceso a agua potable y a servicios higiénicos eran limitados.

La lucha de los pobladores por la vivienda no iba a parar, y no lo ha hecho hasta la actualidad. Las tomas de terreno se sucedieron uno tras otro, se les llamaba "poblaciones callampas" porque se levantaban en la madrugada, la noche anterior no había nada y amanecían esos ranchitos que los cobijaban. Emblemática es la Toma de la Población La Victoria, en el sector de la chacra en la actual comuna de Pedro Aguirre Cerda, esta toma fue violenta, los comités sin casa ahí organizados debieron enfrentar a la represión, gracias a su disciplina y organización lograron imponerse y dar origen a la primera población levantada por una masiva toma de terreno en Chile y en Sudamérica. Los pobladores de la Población Pablo de Rokha de la comuna de La Pintana lograron su vivienda producto de la lucha y la organización, consiguieron el terreno y construyeron sus casas mediante el proyecto Chile Construye organizado por el gobierno de la Unidad Popular. Los avances logrados mediante la lucha y la organización se vieron mermadas durante la dictadura en término de logro, pero no de organización y perseverancia; en dictadura los comités de allegados se multiplicaron.
En la actualidad hay nuevas banderas de lucha de los pobladores, estas se alzan juntamente con las clásicas reivindicaciones, las cuales serán estandartes de los pobladores hasta que se logre el gran objetivo, la refundación de Chile y la construcción de una república democrática y popular con perspectivas al socialismo.

